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Nicolás Cabrera terminó sus estudios en la UAH en el año 2014. En este momento trabaja para la agencia de calificación Standard & Poor’s como analista financiero. Esta empresa le ‘fichó’ a través de Linkedin.

A Nicolás Cabrera le pasó lo mismo que le pasa cada vez a más gente: Standard & Poor’s vio su perfil en la red social Linkedin y le contactó para un proceso de selección que acabó en contrato. En esta entrevista repasa su corta pero intensa trayectoria laboral.

-¿Qué recuerdas de tu paso por la UAH?
-Pertenezco a la primera promoción del doble grado en Derecho y ADE. Siempre me había gustado mucho el tema de las finanzas y tenía muy claro que quería dedicarme a esto y aproveché que la UAH ofertaba esta nueva titulación y aposté por ello. Tengo muy buenos recuerdos de mi paso por la UAH. El nivel del profesorado era muy bueno, todavía me acuerdo de algunos de ellos, y las oportunidades que la UAH ofrecía para los estudiantes en cuanto a movilidad también eran muchas. Cuarto curso lo pasé en la Mississippi State University (Estados Unidos) gracias a una beca de movilidad global que ofertaba la UAH a sus estudiantes, en, y en quinto opté a una beca Erasmus en la Universität Regensburg (Alemania). Digamos que aproveché todas las oportunidades que me proporcionó la UAH, que es algo que la mayoría de los estudiantes no hacen, y no me arrepiento en absoluto, por las vivencias y porque eso me ha permitido aprender idiomas, que es fundamental en el mundo laboral de hoy.

-Háblame de tu trayectoria profesional
-Cuando acabé mi estancia de Erasmus en Alemania volví a convalidar mis estudios y solicité una beca en el departamento financiero de Alcatel. Después empecé a trabajar en una consultora, Management Solution, en el departamento de contabilidad. Trabajamos para el Banco Popular y duré muy poco tiempo, porque al segundo mes de trabajo Standard & Poor’s contactó conmigo a través de una red social muy conocida, Linkedin, desde Londres, y me dijo que estaban interesados en mi perfil. Hicimos una entrevista telefónica y otras cuantas más presenciales, en Madrid, y me ofrecieron trabajar en el departamento de Operaciones, dando soporte a los analistas. Eso es lo que estuve haciendo durante los primeros siete meses. También seguí estudiando y comencé a prepararme el certificado CFA, muy importante para este ámbito laboral. Salió una plaza interna de analista en el departamento de Financiación Estructurada, me presenté y la conseguí.

-¿En qué consiste tu puesto de trabajo?
-Estoy en el grupo de titulizaciones hipotecarias. Nos dedicamos a analizar entidades que tienen un portfolio de activos, en este caso hipotecas, que quieren titulizar. Dicho de otro modo, las hipotecas son vendidas a un tercero que a su vez financia la compra de dichos activos a través de una emisión de deuda. De esta manera la entidad que origina las hipotecas es capaz de conseguir liquidez y eliminar el riesgo de sus balances. Es fundamental que haya alguien que evalúe el riesgo de esos bonos y eso es lo que hacemos nosotros en Structured Finance. También nos ocupamos de aspectos legales y operativos.

-Las agencias de calificación se pusieron muy de moda coincidiendo con el estallido de la crisis y no tienen muy buena reputación a nivel popular…
-Yo creo que es por desconocimiento. Tienen un papel muy importante. De hecho, yo creo que el mundo como lo conocemos a día de hoy, tal vez no existiría sin unas agencias de ‘rating’ que facilitan el acceso a los mercados de capitales y analizan el riesgo crediticio de diferentes productos para clientes que carecen de la estructura necesaria para tener sus propios equipos de análisis y valoración.

-¿Con qué sueñas en el ámbito laboral?
-A corto plazo me gustaría seguir aprendiendo, porque me queda mucho por aprender. Y a medio plazo me gustaría ampliar horizontes y trabajar en Londres, donde está la sede central de Standard & Poor’s en Europa.

-Una recomendación para los estudiantes de la UAH

-El mensaje sería que aprovechen todas las ventajas que ofrece la UAH en materia de movilidad internacional y en cursos de idiomas, que viajen, que vivan en otros países, que no sean cómodos. Está muy bien vivir cerca de donde estudias, en casa de tus padres, incluso, pero si vives tu etapa universitaria de este modo te estás perdiendo muchas otras experiencias.