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El Museo de Arte Iberoamericano de la Universidad de Alcalá ha abierto sus puertas en el edificio Cisneros, en la emblemática plaza de San Diego de Alcalá de Henares, como nuevo foco de atracción cultural y turística de la ciudad y su entorno, y también a nivel nacional e internacional, ya que se trata de uno de los pocos museos de arte iberoamericano existentes en Europa.

En este espacio expositivo se ha diseñado una colección permanente en la que están representadas distintas disciplinas artísticas: pintura, escultura, cerámica, textiles de arte colonial, precolombino y contemporáneo americano en el caso de las colecciones de la Fundación José F. Llopis, y de arte contemporáneo en el caso de la colección donada por Luis González Robles. En ambos casos se trata de colecciones de gran interés estético e histórico y con un elevado valor plástico.

La exposición
Una de las salas permanente se nutre con los objetos del Museo Luis González Robles (Sevilla, 1916- Madrid, 2003), donados a la Universidad por este gran mecenas, comisario de exposiciones durante la Dictadura. Este museo cuenta con obras de las más notables escuelas hispanoamericanas desde los años cincuenta hasta finales del siglo XX. Además, a esta gran colección se han ido añadiendo las donaciones realizadas por artistas jóvenes, gracias a las gestiones de los Amigos del Museo González Robles. Hay representación de movimientos y artistas como Dau al Set, El Paso, Tápies, Guinovart, Tharrats, Canogar, Feito, Muñoz, Velan, Vento, Cuixart, Capuleto, Zóble, Delgado, Clavé, Rivera, Sáez, Soria, Villalba, Francés, Guayasamín, Manrique, Soria, Orcajo, Celis, Morales, Verdes… y de maestros españoles, venezolanos o nicaragüenses, y se ordenan por temas y técnicas y también por algunos temas figurativos (óleos, matéricos y gráfica).

Junto a las pinturas se expone una pequeña muestra de esculturas realizadas por firmas destacadas como Venancio Blanco, Miranda D´Amico, Felguérez, Feliciano Hernández, Antonio Prats, Pablo Serrano o Subirá…

En la primera gran sala se exhiben las colecciones de la Fundación José F. Llopis (Madrid, 1927- Madrid, 2011) que la UAH está recibiendo en los últimos años y suponen el grueso de la obra que el mecenas recopiló durante su vida en América y en Europa. La obra completa abarca piezas precolombinas, coloniales (pintura, escultura, platería) y arte contemporáneo en Iberoamérica. En esta primera colección permanente se expone solo pintura colonial cuzqueña, que fundió en la pintura las dos fuerzas que se encontraron en América: la influencia occidental aportada por los españoles y los europeos y la visión y la sensibilidad india y mestiza, ambas bajo el manto de la religiosidad, buscando un camino propio que expresara una cultura autóctona y muy personal. Son obras la mayoría muy ingenuas, casi naif, de los siglos XVI al XIX, tratadas al óleo, representando temas muy queridos en esta etapa, como ángeles músicos anunciadores o arcabuceros, vírgenes con el Niño representando a la Candelaria, la Virgen de Nuestra Señora de la Soterraña o Virgen de la leche, apóstoles, santos (San Sebastián vestido y suplicante, por ejemplo). monjes y frailes, el Cristo de Córdoba con procesión y tratado como un auto de Fe, estampillas, exvotos, etc., casi siempre vestidos con ropa al estilo de la Edad Moderna. Muy llamativas son las representaciones de San Isidro labrador interpretado desde el mundo indio y mestizo, con ropas a la manera de los siglos XVII y XVIII.

El espacio

Unos 1.300 metros cuadrados componen el espacio expositivo del museo, ubicado en la planta baja de la crujía del edificio Cisneros de la UAH (antiguo Cuartel del Príncipe) y aledaño a otro de los espacios arquitectónicos más valorados de los últimos tiempos: el Centro de Recursos para el Aprendizaje y la Investigación de la UAH (CRAI).
Este espacio dejado ‘en bruto’ en las actuaciones de ejecución del CRAI se configura como una sala diáfana, que respeta los restos arqueológicos localizados durante las obras, formada por dos espacios expositivos diferenciados en los que se ubican las dos colecciones permanentes: Fundación Llopis y Museo Luis González Robles.
La rehabilitación llevada a cabo mantiene el equilibro con el CRAI para ofrecer un espacio con un fuerte carácter neutral que favorece el protagonismo de la obra expuesta. La disposición de las obras de arte respeta tanto los parámetros laterales, que ofrecen luz natural al museo, como el suelo, donde se plasma las trazas de la iglesia de Santa María y de la capilla de San Diego, con un cambio de color, y en una zona acristalada se pueden ver los restos arqueológicos de la capilla.

Repercusión
Pero este museo no está concebido solo como un espacio expositivo de arte, va más allá, siguiendo los principios propios de la universidad como lugar de ciencia y docencia y de generación de cultura y conocimiento para el entorno. En este sentido, el Museo Iberoamericano de la UAH se concibe como un espacio de difusión cultural del patrimonio y un punto en el que investigadores pueden profundizar en el arte producida en uno y otro lado del Atlántico.

Qué: Museo Iberoamericano de la UAH
Dónde: Edificio Cisneros
Horario de Visitas:
-De lunes a viernes, de 11.00 a 14.00 horas y de 16.00 a 20.00 horas
-Sábados, 12.00 a 15.00 horas y de 17.00 a 20.00 horas
-Domingos y festivos, de 12.00 a 15.00 horas