Entrevista a Marco Marazzi, profesor ayudante en el grupo de investigación Reactividad y estructura molecular (RESMOL) de la UAH.

Entrevista a Marco Marazzi, profesor ayudante en el grupo de investigación Reactividad y estructura molecular (RESMOL) de la UAH.

Marco habla de los principales avances en la investigación para mejorar el tratamiento del COVID-19 en la que está trabajando.

Este proyecto de investigación pertenece a las acciones de mecenazgo que se están financiando y divulgando desde la Universidad de Alcalá. Como parte de su compromiso social, la UAH trabaja en la búsqueda de soluciones al COVID-19 desde la investigación y la educación.

– ¿Cuál es tu tarea en el proyecto que estáis realizando? ¿Cómo colabora la UAH en el desarrollo de este estudio?

Como los demás miembros del equipo que participan en el proyecto, estoy investigando los mecanismos moleculares responsables del SARS-CoV-2, con el objetivo de encontrar posibles fármacos contra el COVID-19.

La UAH ha creado un plan de mecenazgo para conseguir financiación de diversos proyectos, entre los cuales se encuentra éste. Además, ha lanzado un programa propio de financiación de proyectos relacionados con el COVID-19, al cual hemos optado y estamos esperando la resolución. Así mismo, colabora en la difusión de los objetivos que nos hemos planteado, a través de diferentes acciones en su página web y redes sociales.

-¿Cuántos organismos e instituciones participáis en el proyecto? ¿Cómo se han forjado las colaboraciones entre los diferentes entes? ¿Existían colaboraciones previas entre los diferentes autores y autoras?

Este proyecto ha nacido de la inquietud de varios científicos acerca de los acontecimientos ocurridos producidos por el COVID-19 a principios de marzo. Sobre todo, como italiano, veía desde España lo que estaba pasando en mi país. Empecé a preguntarme que se hubiera podido hacer a nivel de investigación.

En la UAH, contacté con Cristina García, que pertenece al grupo RESMOL (Reactividad y estructura molecular), y con Isabel Iriepa, del grupo DISCOBAC (Diseño, interacción y síntesis de compuestos biológicamente activos). Surgieron ideas iniciales de como estudiar el posible mecanismo de infección a través de las técnicas que nosotros conocemos.

Al mismo tiempo, contactamos con la Université de Lorraine (Francia), grupo con el cual realicé una estancia postdoctoral. Este grupo de investigación francés, junto con sus colaboradores de la Università degli Studi di Palermo (Italia), estaban dispuestos a aunar fuerzas y proponer ideas alternativas. Nada más empezar a construir los primeros modelos, estuve en contacto con Antonio Francés,  investigador de la Universitat de València, al que conocí en Francia y que también se sumó al reto.

Estas instituciones forman el núcleo para poder desarrollar la parte teórica del proyecto en todos sus aspectos. Además, gracias a las colaboraciones de la Prof. Isabel Iriepa, también contamos con el apoyo del CSIC, tanto del Instituto de Química Orgánica, como del Centro Nacional de Biotecnología, que nos permitirán averiguar la eficacia experimental de los fármacos y mecanismos que proponemos.

Metodología del estudio, ¿Qué beneficios puede producir el estudio en el corto plazo? ¿Y en el largo plazo?

Proponemos varias metodologías pertenecientes a la modelización y simulación molecular. Estas técnicas computacionales son capaces de ofrecer una resolución espacial sin precedentes, llegando a entender a nivel atómico estructuras biológicas de naturaleza compleja, como las proteínas y sus interacciones.

En el corto plazo, es decir en algunos meses, tendremos la posibilidad de simular estos procesos y  reducir tanto los plazos como los costes. A largo plazo, los detalles que se pueden alcanzar con estas técnicas podrían permitir describir detenidamente todas las piezas de este complejo puzzle que es el SARS-CoV-2, entender las relaciones estructurales con el precedente brote de tipo SARS (SARS-CoV) en 2002, y así permitir un estudio anticipado de su evolución, para poder proponer con tiempo los antivirales correspondientes. En breve, podría ser útil para que no nos pille desprevenidos como ha ocurrido esta vez.

– En la actualidad se están realizando multitud de investigaciones en relación al tratamiento al COVID-19. ¿En qué se diferencia vuestro estudio del resto? ¿Qué esperáis que pueda aportar?

El mundo de la modelización molecular está formado por una multitud de diferentes técnicas, cada una focalizada en responder a un tipo específico de pregunta. Esto también explica por qué nuestro proyecto reúne instituciones de tres países europeos, necesitándose expertos en distintas áreas de la modelización: hacen falta técnicas que permitan proponer cuáles son los sitios de interacción de potenciales fármacos, como el docking, usado asiduamente en la industria farmacéutica. Pero podría no ser suficiente.

Con la dinámica molecular, podemos describir cómo se comporta nuestro sistema en el tiempo, permitiendo describir con precisión sus evoluciones y reordenamientos. En algunos casos, técnicas aún más sofisticadas son necesarias para estimar la eficiencia de los fármacos que estamos proponiendo. En última instancia, será el experimento lo que nos proporcionará información para validar y, en su caso, mejorar nuestras propuestas.

-¿Consejos para AlumniUAH que sueñan con realizar un proyecto importante como es el que realizáis. ¿Qué  recomiendas a los alumnos y alumnas que se encuentren en el proceso para llegar a realizar una investigación como esta?

Si se tiene ilusión por la investigación, estoy seguro de que cualquier alumna o alumno puede tener ideas muy interesantes para futuros proyectos y luchar por ellos. Resulta fundamental, desde mi punto de vista, tener experiencias en el extranjeropara aprender nuevas técnicas y nuevos modos de proponer soluciones a los problemas científicos.

En este caso concreto, este proyecto nunca se hubiera podido poner en marcha sin la necesaria sinergia entre distintas instituciones de distintos países. En un momento histórico en el cual las políticas de unión en Europa parecen vacilar, me gustaría evidenciar como la ciencia se beneficia enormemente de proyectos comunes, y esperemos que puedan ser siempre más.

La UAH estudia nuevas estrategias antivirales frente al COVID-19

La UAH estudia nuevas estrategias antivirales frente al COVID-19

El Plan de mecenazgo de la UAH financia distintos proyectos de investigación en relación al COVID-19. Entre ellos se encuentran los grupos de la UAH: BIONANODEN liderado por los profesores Rafael Gómez y Francisco Javier de la Mata, junto a Paula Ortega y Ángela Martín-Serrano, y MOABAC, que dirige Antonio Jiménez. 

Ambos trabajan juntos para buscar nuevos fármacos antivirales que hagan frente a este coronavirus. Además, a esta búsqueda se une la expertise de otros investigadores: el grupo de Aptámeros del IRYCIS, el de la Dra. Galdiero de la Universidad de Nápoles y el de la Dra. Sevilla del CISA-INIA.

– ¿Cuál es el objetivo de esta investigación?

El objetivo de este proyecto es desarrollar nuevos fármacos que puedan ser activos contra el virus SARS-CoV-2 y eviten el desarrollo de la enfermedad COVID-19.

En la actualidad hay dos estrategias muy prometedoras que utilizan polímeros biológicos para luchar contra las infecciones víricas. Por un lado, están los péptidos antivirales, que hasta la fecha han demostrado ser eficaces contra virus como el VIH o la gripe. Por otro lado, los aptámeros, también llamados anticuerpos químicos, son moléculas de ARN o ADN de cadena simple formados por 20-80 nucleótidos capaces de unirse específicamente y con gran afinidad a una molécula de interés, gracias a su estructura tridimensional única. Sin embargo, tanto péptidos antivirales como aptámeros son extraños para nuestro organismo, que luchará por degradarlos o expulsarlos. Por ello, es necesario establecer sistemas de administración que permitan que se mantengan intactos en el organismo el tiempo necesario para hacer su función.

Para solucionar este problema, utilizaremos la nanotecnología, concretamente dendrímeros de tipo carbosilano con grupos sulfonato (carga negativa) en la superficie que actuarán como nanotransportadores, aumentando la solubilidad y la biodisponibilidad de péptidos antivirales y aptámeros. Además, se espera que proporcionen una capacidad antiviral adicional, ya que se ha demostrado que son efectivos contra otros virus como el VIH o los Herpesvirus.

– ¿Cómo los antivirales pueden ayudar a controlar el virus?

Es importante saber que la infección viral se establece a través de complejas interacciones entre el virus y el sistema celular del huésped, que en este caso serían los humanos, del cual los virus son dependientes para poder sobrevivir, replicarse y volver a infectar. Las investigaciones llevadas a cabo sobre el SARS-CoV-2 demuestran que el virus interacciona con la célula huésped utilizando una proteína denominada proteína Spike (S).  Esa proteína es capaz de anclarse a los recetores ACE2 de la célula a infectar, mediando la entrada del virus y el proceso de fusión entre la envoltura viral y la membrana de la célula huésped. Por ello, es especialmente interesante explorar estrategias basadas en el diseño de moléculas que bloqueen la interacción entre ambas proteínas y que, de esta manera, impidan el anclaje del virus a sus células diana y por tanto la infección.

– ¿Qué diferencia a estos antivirales que están investigando con los que ya están en el mercado?

Cuando se diseña un antiviral se hace pensando en las partes que componen el virus al que van dirigido, su forma de interaccionar con la célula huésped para poder infectarla y qué parte de su estructura es la responsable del ‘ataque’ a nuestras células. En este caso, se pretende diseñar tanto  péptidos antivirales como aptámeros capaces de interferir en la unión del virus a la membrana celular haciendo que la proteína S del mismo se acople a los sistemas diseñados en lugar de a su receptor celular. De esta forma sería posible bloquear la entrada del virus, que así perdería su capacidad de infección.

– ¿En cuánto tiempo creen que tendrán resultados definitivos?

Es difícil poder dar fechas, ya que este proyecto se basa en una investigación básica que, posteriormente, si los resultados fueran satisfactorios como esperamos, pasaría de una aproximación in vitro a otra in vivo, algo que suele ser un proceso complicado. Aun así, esperamos tener los primeros sistemas dendríticos que actuarán como nanotransportadores de los péptidos y los aptámeros dentro de unos 4-6 meses y empezar entonces con las medidas in vitro de la capacidad antiviral de los sistemas y en el transcurso de un año poder tener así los primeros resultados.  

Para frenar la pandemia, ¿será necesaria la aparición de una vacuna o de antivirales específicos como los que estáis estudiando?

Como dice el refranero popular ‘prevenir es mejor que curar’, por lo que la vacuna, al ser un tratamiento de prevención, es sin duda la mejor opción. Las vacunas evitan que se adquiera la enfermedad, ayudan a conseguir la inmunidad de grupo y pueden tener como consecuencia la erradicación de la enfermedad. El ejemplo más representativo de la efectividad de las vacunas es el hecho de que este año se ha celebrado el 40 aniversario de la erradicación de la viruela, enfermedad que amenazó a la humanidad durante 3000 años, y que sólo durante el siglo XX causó la muerte de 300 millones de personas.

El desarrollo de una vacuna no es una tarea fácil. Primero tienen que conseguirse buenos resultados en animales y, posteriormente,  tiene que demostrarse su efectividad y seguridad en una gran cantidad de personas para poder ser finalmente utilizada sobre amplios segmentos de población. También tiene que ser capaz de mantener la inmunidad de la persona vacunada por un largo período de tiempo y tiene que poder producirse a gran escala y ser barata para que la vacunación sea posible incluso en los países con menos recursos. Conseguir estos resultados requiere una fuerte y sólida cooperación internacional, solidaridad y esfuerzo científico.

La investigación sobre tratamientos antivirales es también profundamente laboriosa, pero no es menos importante, puesto que hasta que dispongamos de vacunas para el SARS-Cov-2, es fundamental encontrar tratamientos que eviten la infección o que mejoren las posibilidades de recuperación de los pacientes infectados. Otros aspectos científicos de profundo interés son, por ejemplo, las mejoras en el diagnóstico temprano de la enfermedad o entender por qué el virus es mortal para unas personas mientras que otras desarrollan la infección sin ser conscientes de ello. También es importante que haya buena comunicación y que se sepa lo que no funciona para seguir avanzando. En definitiva, todo el conocimiento científico derivado de la investigación sobre SARS-Cov-2 aportará su granito de arena en la lucha contra la pandemia.  

La Universidad de Alcalá pone, de nuevo, rumbo a Egipto

La Universidad de Alcalá pone, de nuevo, rumbo a Egipto

El equipo de ‘The Middle Kingdom Theban Project’ viajará de nuevo a Luxor en unas semanas para continuar sus investigaciones en la necrópolis de Deir el-Bahari. Para contribuir a su financiación, han lanzado una campaña de micromecenazgo, con el objetivo de recaudar 18.000 euros.

La expedición arqueológica de la Universidad de Alcalá (UAH) vuelve a Egipto para seguir descubriendo los secretos que encierran las tumbas de la necrópolis de Deir el-Bahari, en la antigua Tebas, actual ciudad de Luxor. En los meses de marzo y abril de 2020, con una duración de seis semanas, se desarrollará la quinta campaña de ‘The Middle Kingdom Theban Project’.

El equipo estará conformado por un grupo multidisciplinar de 40 especialistas en egiptología, arqueología e historia, además de contar con arquitectos, médicos forenses, especialistas en 3D, geólogos, papirólogos, restauradores, etc., a los que se unen un centenar de 100 trabajadores locales. Todos ellos, trabajarán en la excavación, estudio, restauración y documentación de tumbas de dicha necrópolis, correspondientes al llamado Reino Medio, iniciado hacia el año 2000 a.C. y que dio lugar a la etapa clásica y dorada de la cultura faraónica.

Una campaña arqueológica de esta envergadura requiere planificación, recursos humanos y materiales, como instrumental técnico y tecnología avanzada, lo que supone un gran esfuerzo, especialmente económico. Por ello, para contribuir a su financiación, el grupo de trabajo ha lanzado, a través de la plataforma Kickstarter, una campaña de micromecenazgo, a nivel nacional, con la que, durante 30 días, esperan recaudar 18.000 euros.

La idea es poder desarrollar esta nueva expedición en las mejores condiciones e incorporar nuevos hallazgos a los ya conseguidos en ediciones anteriores, con el objetivo de entender mejor el Reino Medio, un período marcado por las transformaciones, innovaciones y reconfiguración del estado egipcio.

Todos los avances de esta nueva campaña podrán ser seguidos en la nueva web del proyecto, totalmente renovada y llena de información, noticias y material para todos aquellos interesados en conocer mejor su trabajo y todo lo relacionado con el Reino Medio.

‘The Middle Kingdom Theban Project’

El proyecto constituye una iniciativa científica donde arqueología, exploración y aventura se combinan para ampliar el conocimiento sobre la época dorada de crecimiento cultural, intelectual y social, el llamado Reino Medio, el periodo de mayor impacto en la historia del Egipto faraónico.

Esta expedición arqueológica supone una plataforma desde la que desarrollar estos estudios, documentar los hallazgos y difundir los descubrimientos mediante publicaciones científicas y de divulgación.

En los cuatro años de trabajo en la necrópolis tebana, el equipo de la Universidad de Alcalá ha llevado a cabo una intensa labor de excavación y documentación de los patios de acceso a las tumbas de altos cargos del Reino Medio. Los complejos de estos grandes nobles constituyen monumentos de gran tamaño, construidos en las colinas y con patios de gran amplitud.

Uno de los hallazgos más significativos hasta ahora se produjo en abril de 2017, cuando uno de los arqueólogos descubrió un pozo poco profundo pero que conducía a una cámara muy particular: el depósito de momificación del visir Ipi. Este descubrimiento de la cámara reveló que los egipcios habían preparado un pequeño almacén donde guardar todo el material y utensilios usados en la momificación de este gran noble, un material demasiado impuro para quedar depositado en el interior de la tumba. En este depósito pudimos encontrar uno de los conjuntos más antiguos conocidos para embalsamar a un difunto en época faraónica: jarras, vendas de lino, paja y trapos, sudarios, telas, bolsas de sales para la desecación del cadáver y hasta lo que ha sido identificado como el corazón momificado del propio visir.

Cómo colaborar con ‘The Middle Kingdom Theban Project’Cómo colaborar con ‘The Middle Kingdom Theban Project’

La UAH firma un acuerdo de patrocinio con Química Sintética

La UAH firma un acuerdo de patrocinio con Química Sintética

La empresa ubicada en Alcalá de Henares acaba de firmar un convenio con la UAH destinado a estrechar lazos y promover entre los estudiantes de los grados de Química y Ciencias Ambientales distintas actividades que fomenten la investigación y el conocimiento en el ámbito del tratamiento de aguas residuales

La UAH y la empresa Química Sintética S.A., del grupo Chemo, han firmado un acuerdo de patrocinio que incluye también la convocatoria de premios a los mejores TFG y TFM relacionados con el tratamiento de aguas residuales, la realización de prácticas en la empresa por parte de los estudiantes de la UAH, la promoción de becas como personal investigador y la celebración de congresos y charlas.

La firma de este acuerdo se celebró recientemente en la UAH con la participación del presidente de Química Sintética, Carlos Romero-Camacho Silos, y el vicerrector de Investigación y Transferencia de la Universidad de Alcalá, Javier de la Mata. También asistieron la directora del departamento de Química Analítica, Química Física e Ingeniería Química, Ana Karina Boltes, y la directora de Recursos Humanos de la empresa, Virginia Jimenez, entre otros.

El convenio de patrocinio supone un claro ejemplo de implicación por parte de la empresa a la hora de dar visibilidad a la Universidad e impulsar su dinamización con la organización de actividades de apoyo a la investigación y desarrollo tecnológico. El compromiso mostrado se traducirá en importantes sinergias para ambas instituciones.

Todo ello ayudará a la mejora tanto del desarrollo experimental como de la difusión de los resultados del grupo de investigación gestión integral del agua y procesos biotecnológicos del Área de Ingeniería Química, que cuenta con una larga e intensa experiencia en la aplicación de tecnologías avanzadas en el tratamiento de aguas.

En el acto de firma el presidente de Química Sintética manifestó su interés por buscar más puntos de encuentro con la UAH, deseando que este acuerdo sea sólo el inicio de una más intensa colaboración futura. Por su parte el vicerrector agradeció el interés de la empresa por colaborar con la Universidad de Alcalá y renovó el compromiso de la misma por promover y facilitar cualquier actividad dentro del presente acuerdo, así como en futuras acciones.

Química Sintética es una empresa líder en investigación, desarrollo y fabricación de principios activos farmacéuticos. Ubicada en Alcalá de Henares, cuenta con una larga trayectoria en su relación con la Universidad de Alcalá, a través de la acogida de estudiantes en prácticas de diversos grados como Química, Farmacia y Ciencias Ambientales, por lo que muchos de sus trabajadores en la actualidad proceden de nuestra universidad. Además, se distingue especialmente por su preocupación por los aspectos medioambientales, tan importantes en este tipo de instalaciones.

Las actividades estarán coordinadas por la responsable del área de Medio Ambiente de Química Sintética, Amparo Fernández, y Pedro Letón, profesor de Ingeniería Química de la Universidad de Alcalá.

El Biobanco de RedInRen lanza un proyecto de micromecenazgo destinado a avanzar en la investigación de las enfermedades renales

El Biobanco de RedInRen lanza un proyecto de micromecenazgo destinado a avanzar en la investigación de las enfermedades renales

La Enfermedad Renal Crónica (ERC) es un grave problema y un reto para la Salud Pública en el mundo en general y en España en particular. Un 10% de los españoles tiene enfermedad renal moderada o avanzada. Dos millones de pacientes tienen una función renal por debajo del 50% de lo normal y algo más de 40.000 están en diálisis o han sido trasplantados. La investigación cooperativa en este campo es la respuesta a esta situación. Investigación que se traduzca en nuevos abordajes al tratamiento de las enfermedades del riñón y a la protección cardiovascular una vez la enfermedad está establecida.

El Biobanco, cuya responsable es Laura Calledos, está ubicado en la Facultad de Medicina y nace en 2006 como una plataforma de la Red de Investigación Renal, un consorcio de grupos clínicos y de investigación que el Instituto de Salud Carlos III financia para el estudio de las enfermedades renales. Es una entidad sin ánimo de lucro, que trabaja para garantizar que los investigadores en el campo de la nefrología puedan disponer de las mejores muestras biológicas posibles para avanzar en la comprensión de estas enfermedades.

En los últimos años, el Biobanco ha tenido que hacer frente a numerosos cambios para adaptarse a la normativa vigente. Además, el número de muestras ha aumentado de forma exponencial, por lo que han tenido que ampliar sus infraestructuras e incrementar los costes de mantenimiento. Todo ello ha provocado un incremento del presupuesto y las consiguientes dificultades de mantenimiento. Por ello, han decidido lanzar esta campaña de micromecenazgo, aprobada por la plataforma Precipita, impulsada por la FECYT y especializada en promover la financiación colectiva de la ciencia.
El hecho de que esta campaña de micromecenazgo esté integrada en Precipita implica que cumple unos mínimos éticos y de calidad. Además, si no se alcanza el objetivo mínimo de recaudación para sostener el proyecto propuesto, se devolverá el dinero recaudado a los donantes.

Sumisión química y abusos sexuales: una visión forense y jurídica para comprender la problemática

Sumisión química y abusos sexuales: una visión forense y jurídica para comprender la problemática

El programa de aprendizaje-servicio sobre abusos sexuales mediante sumisión química, coordinado por Gemma Montalvo, del grupo de investigación CINQUIFOR, dedica una serie de talleres y actividades que tendrán lugar en la Facultad de Farmacia que culminan hoy, día 1 de marzo.

En esos talleres participarán docentes implicados en el programa y unos 400 estudiantes de Farmacia, Criminalística: Ciencias y Tecnologías Forenses y Biología que durante los últimos meses se han formado mediante estas técnicas, enriqueciendo su formación y aportando un servicio a la comunidad.

En esta semana se presentarán diferentes acciones que han llevado a cabo los estudiantes para concienciar a la sociedad sobre este problema y también se realizarán talleres y ponencias. Entre las ponencias destacan las relacionadas con el ámbito del análisis forense y de las repercusiones jurídicas de la sumisión química.

En esta entrevista toman la palabra dos expertas: Carmen Figueroa, profesora del departamento de Ciencias Jurídicas, y Begoña Bravo, jefa del Servicio de Química del Departamento de Madrid del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses y profesora asociada del grado de Criminalística: Ciencias y Tecnologías Forenses de la UAH, para ofrecer dos visiones sobre este problema, cada vez más visible en la sociedad.

-¿Qué tenemos que entender cuando hablamos de sumisión química, profesora Figueroa?
-Carmen Figueroa: La sumisión química está identificada, fundamentalmente, con ambientes de ocio juvenil nocturno, en los que las personas están relajadas, se muestran confiadas y tienen ganas de diversión. Ese contexto es aprovechado por otras personas desalmadas que utilizan determinadas sustancias químicas (medicamentos, drogas) sin que las víctimas sean conscientes de ello o se aprovechan de la situación de vulnerabilidad que tienen los jóvenes tras consumir alcohol y/o drogas, para anular su voluntad y cometer agresiones sexuales u otro tipo de delitos, como robos. El objetivo de todo el programa de aprendizaje-servicio y los talleres que se van a impartir persigue varios objetivos: abundar en el conocimiento de esta problemática entre los jóvenes y advertir de cuáles son los pasos que deben darse. Así, si una persona sospecha que ha podido ser objeto de abusos sexuales por sumisión química, cuanto antes lo denuncie mejor, con el fin de evitar que puedan desaparecer las pruebas del delito. También prevenir, concienciando de la necesidad de evitar un consumo abusivo de alcohol y otras sustancias, así como estar atentos para que nadie pueda depositar en nuestras bebidas sustancias que nos conviertan en vulnerables y nos pongan a merced de los deseos de un delincuente.

-¿Qué sustancias se incluyen en lo que denominamos sumisión química y qué debe hacer cualquier persona que sospeche que ha podido ser objeto de ella?
-Begoña Bravo: Las sustancias que pueden ser útiles para la sumisión química son variadas y pueden ir desde el alcohol hasta drogas o fármacos como analgésicos, benzodiacepinas o hipnóticos. Cualquier sustancia que afecte al sistema nervioso central, tanto si son depresoras y nos provocan sueño, como si son estimulantes o alucinógenas, pueden ser empleadas en sumisión química, para hacernos vulnerables. Esa es la frontera: la vulnerabilidad de una persona que, ya sea de forma voluntaria o involuntaria, haya consumido alcohol, drogas o medicamentos a un nivel que la conviertan en alguien sin voluntad y, desde luego, al arbitrio de otras personas que quieran hacerles daño. Es muy importante que todas las chicas y todos los chicos sepan que, independientemente del consumo haya sido voluntario o no, tenemos la obligación de denunciar cualquier abuso sexual que suframos; igual que se debe tener también cuidado con el nivel de consumo y qué estado les genera, para evitar ponerse a merced de los delincuentes. De hecho, la mayoría de las veces se suma un consumo voluntario con una acción proactiva y oportunista por parte del violador.        

-¿Qué síntomas, cuáles son las situaciones típicas que nos pueda hacer sospechar de que hemos sido objeto de abusos sexuales por sumisión química?
-Begoña Bravo: Lo cierto es que muchas veces una persona se despierta y no recuerda absolutamente nada de lo que ha podido ocurrir. Está en un lugar que no conoce y al que no sabe cómo ha llegado, está desnuda o tiene la ropa interior del revés… No se recuerda ni siquiera el dolor que le puedan haber infringido, porque el estado que genera esta sumisión química podría ser asemejable a un estado de coma.

-¿Qué cuentan los análisis forenses que ustedes realizan en el laboratorio, profesora Bravo?
-La mayoría de los análisis con sospecha de agresión sexual por sumisión química revelan que ha habido un consumo masivo de alcohol, a veces acompañado de otras sustancias de ocio, o con medicación que la propia víctima ha tomado o ha digerido sin saberlo. También nos hablan de que la franja de edad de las víctimas es muy amplia: desde los 12 años hasta la madurez, pero es más intensa en mujeres jóvenes entre 20 y 30 años. Hay sustancias que permanecen más tiempo que otras en el organismo, pero siempre es posible encontrar las ‘huellas’, bien en la sangre o en la orina –y eso nos ayuda a conectarlo directamente con el momento de los hechos- o en otro tipo de muestras, como la de cabello, que puede tomarse a partir de la 4ª-5ª semana de los hechos y nos ayuda a hacer un análisis retrospectivo.

-¿Y qué debe hacer alguien que sospecha que ha podido ser objeto de un delito de abuso sexual mediante sumisión química?
-Carmen Figueroa: lo más importante es que, cuanto antes, acudan a un hospital o a la policía para que les tomen muestras y les realicen la exploración correspondiente. Entre los principios de Edmond Locard, uno de los fundadores de la Criminalística, figura el siguiente: ‘En la investigación criminal el tiempo que pasa es la verdad que huye’. Por eso es fundamental realizar una analítica (que en juicio será una prueba pericial), para demostrar que en ese momento la víctima tenía en su cuerpo restos de una medicación u otra sustancia química que no había tomado o restos biológicos (esperma) que son fruto de una penetración, aunque no sea consciente de ello.

-Unos abusos sexuales que se van a convertir en violación con la nueva reforma del Código Penal
-Carmen Figueroa: Los abusos sexuales mediante sumisión química están tipificados en el Código Penal desde el año 2010. Lo que hace el autor para cometer este delito es anular la voluntad de la víctima mediante el uso de fármacos, drogas o cualquier otra sustancia natural o química para idónea a tal efecto. Tras el caso de ‘la manada’ se ha propuesto una reforma del Código Penal, para que desaparezca la distinción entre violación y abusos sexuales, recogiendo el sentir de la sociedad. No obstante, y hasta que esa reforma sea aprobada, debemos advertir que las víctimas de abusos sexuales no están desamparadas, ya que la pena de prisión para el autor de dicho delito puede llegar a los 10 años, si concurren algunas agravantes, tales como la especial vulnerabilidad de la víctima (se encontraba muy bebida) o cuando en el delito se comete por dos o más personas.

-¿Es difícil enjuiciar estos casos, localizar a los agresores e identificarlos como tal?
-Carmen Figueroa y Begoña Bravo: En principio no es difícil, porque en general los agresores forman parte del entorno de la víctima. Por ello hay que denunciarlo y cuanto antes, pues para poder condenar por estos delitos hay que tener pruebas, de ahí la importancia de las pruebas periciales (analíticas, exploración corporal para localizar restos biológicos, cámaras de locales, etc.) y testificales. Así que el mensaje es el siguiente: ante la menor sospecha de haber sido víctima de un abuso sexual mediante sumisión química, denuncia.